viernes, 1 de mayo de 2009

Crisis de los años 30

Los factores que oríginan esta crisis son varios y están estrechamente relacionados con la problemática de la primera Guerra Mundial, los conflictos creados por la guerra junto con el tratado de Versalles y con la victoria del partido nacional socialista en Alemania.

La crisis de los años treinta empezó en Estados Unidos se asemeja a la crisis vivida en Europa a finales del siglo XIX donde al igual que en los treinta el campo se vio afectado por una crisis de sobreproducción y los agricultores sufrieron una sustancial reducción de sus beneficios por la acumulación de stocks y la caída de los precios. La desaceleración del comercio y de la industria se transmitió al resto de la economía por el descenso del consumo.

El episodio más negro de la crisis fue el Crack de la Bolsa de Nueva York en Octubre de 1929 que marco una etapa de profunda recesión, deflación, paralización del comercio mundial, disminución de la renta nacional, incremento del desempleo y recorte de los salarios. La Crisis del modelo económico liberal y las desigualdades sociales que contribuyeron al crecimiento de partidos ultra-nacionalistas y fascistas.

El hundimiento de la economía estadounidense y su influencia a nivel mundial tras la Primera Guerra Mundial, facilitó la rápida internacionalización de la crisis a lo largo de la de la década y tuvo serias repercusiones sociales, económicas, políticas, morales e ideológicas.

La salida a la crisis de los principales estados capitalistas fue la adopción de politicas deflacionistas: reducción del gasto público para evitar el déficit estatal, reforzar la moneda frente a la devaluación, restricción del crédito, disminución de los salarios y de los gastos sociales. Pero, una vez demostrada su ineficiencia, la mayoría de los gobiernos asumieron nuevas políticas fundamentadas en el intervencionismo del Estado (basadas en las teorias de John M. Keynes).

Bajo el gobierno de Roosevelt se diseñó el New Deal, una serie de medidas para salir de la crisis potenciando el control del estado sobre los bancos y las subvenciones a la industria para estimular su recuperación, también se logro regulando las relaciones entre patronos y obreros, reglamentando un salario mínimo y la jornada horaria máxima, impulsando una legislación destinada a corregir las desigualdades sociales y se fomento la recuperación del campo.

En otros Estados se intensificó al máximo desde la puesta en práctica de dos modelos autoritarios contrapuestos: el fascismo (Italia, Alemania) y el comunismo (Unión Soviética).


OPORTUNIDADES
En estos días en que solo se habla de crisis, de medidas para frenarla, de si llegaremos a los 5 millones de parados, no quise seguir con esta cadena que alimenta el pesimismo de la gente y hace que el concepto de crisis sea mayor.

Creo que de todas las crisis pueden salir oportunidades para crecer, para innovar, para crear nuevos sectores que impulsen nuevamente el motor de la sociedad, y es precisamente lo que nos falta a muchos, esa capacidad de ver oportunidades donde otros han dejado de verlas.

No es solo cuestión de encerrarnos en medidas proteccionistas o intervencionistas, de buscar el culpable y esperar que otros nos saquen del problema sino de abrirnos al mundo para crecer, para eliminar fronteras y mejorar nuestra calidad de vida, es momento de buscar soluciones entre todos para todos y no de unos pocos para unos pocos.


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